Parque del Gallinero

, diciembre 2010
zuloark

Uno de los proyectos que nacen de las segundas vidas del proyecto Gran Vía / Gran Obra en La Noche En Blanco, es el proyecto por el que empezó todo. La fotografía de una niña rumana sujetando un cartel que exigía un parque, nos hizo pensar que lo que podíamos proponer al Ayuntamiento de Madrid en LNEB, debía servir para construir algunas de esas dotaciones que la gente exige y que el Ayuntamiento no puede o no quiere satisfacer. Desde un principio, el proyecto de LNEB de zuloark, se concibió como la posibilidad de transformar el urbanismo espectacular de LNEB, en un urbanismo crítico, que evoluciona y se mueve. Un urbanismo de las segundas vidas, que puede equipar espacios públicos sin perder por ello calidad o valor añadido.

Llevábamos un tiempo trabajando desde proyecto cañada, analizando e investigando la Cañada Real, una zona de Madrid con unas características especialmente peculiares e interesantes. Desde allí y de la mano de la Parroquia de Santo Domingo de la Cañada, llegamos hasta el poblado de gitanos rumanos “El Gallinero”. La parroquia de Santo Domingo de la Calzada reclamó, en la convocatoria abierta y pública, el material utilizado en LNEB, 3 meses después se montaba el parque infantil en el Gallinero.

Llevamos cada uno de los columpios, subibajas y toboganes, y trabajamos con los medios que pudimos conseguir para “urbanizar” el descampado situado enfrente del poblado. El paisaje donde se sitúa el parque, abstraido de las chabolas y la basura, es un espacio de horizontes amplios, cercano al parque del suroeste, con una topografía característica, cielos enormes y una vegetación extraña, que es cruzada por infraestructuras toscas, canalizaciones, cables eléctricos y el famoso AVE. En distintas jornadas de trabajo fuimos colocando las piezas y trabajando con la urbanización del entorno, vertiendo grava, arena y usando neumáticos reciclados. Estuvimos ayudados en todo momento por los propios vecinos del Gallinero, por la Parroquia Sto Domingo de la Cañada, por nuestros amigos de Basurama, por Diego Peris de TXP y por Luis Basabe y sus alumnos de la ETSAM. Mientras los niños del Gallinero, siguiendo su filosofía de vida del carpe diem, pretendían continuamente subir la inclinación de los toboganes y lanzarse por columpios más excitantes, el grupo de trabajo seguía pensando como era mejor fijar el subibaja al suelo u organizar el ascenso a los toboganes.

Ciertamente en esta segunda vida, los columpios y toboganes del Gallinero, funcionan de una manera muy diferente a como funcionaron durante LNEB. Su vida, que permanece durante mucho más de una sola noche, aprende y continúa a medida que los niños y grandes siguen inventando nuevas maneras de balancearse más arriesgadas, consiguen deslizarse más rápido por los toboganes, aprenden a subirse más de dos familias a la vez en el subibaja o evitan que grupos externos al poblado roben las cadenas y los neumáticos de los columpios.

Información audiovisual:


One of the consecuences born from our installation Gran Via / Gran Obra at La Noche en Blanco (White Night) in Madrid, was the project that started it all. We proposed the city council that the project we were going to build must serve to resolve endowments that some people demanded and the City couldn’t do. From the beginning, the LNEB draft of Zuloark was conceived as the possibility of transforming an spectacular urbanism in a critical paractice which evolves and moves. Planning a second life for each built object, equiping other public spaces in the city without losing quality or value.

We work with intergenerational public spaces, related with leisure and fun, built from reused items like streetlights and traffic lights. Certainly in this second life, swings and slides in Gallinero (slums near Cañada Real), work very differently from how they worked in LNEB. Their life, which will remain much longer than one night, learns and continues as the children and adults invent new ways to balance, go faster,  slipping slides, learning to ride more than two families at a time on the seesaw or preventing outside groups stealing the townchains or tire swings.